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Varis: Ultimas investigaciones de la Rabdomiolisis
Enviado el Dimecres, 02 abril a las 13:32:11 por mrovira |
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Anònim escribió "Josep Piqueres: " Para los que tenéis interés en los temas de toxicología por setas, y para todos los demás componentes del grupo AM Font i Quer, me gustaría comentaros los trabajos de un grupo investigadores finlandeses, de la universidad de Joensuu, una pequeña ciudad de Karelia del Norte.
Como antecedente quisiera que recordaseis el estudio publicado en el New England Journal of Medicine en el año 2001, por Regis Bedry y colaboradores, sobre la intoxicación por setas silvestres ( Tricholoma equestre ) como posible causa de rabdomiolisis. Se especuló poco tiempo después con la posibilidad de que la especie causante de la rabdomiolisis fuese en realidad el Tricholoma auratum , ya que para algunos autores sería distinto de T.equestre y de T.flavovirens(en principio considerados sinónimos de una misma especie). Para ello se argumentó sobre el hábitat: las setas causantes de los doce casos de rabdomiolisis se recolectaron siempre en zonas litorales, en pinares de dunas arenosas en la costa de las Landas y la bahía de Arcachon. Este tipo de hábitat es mucho más propio de T.auratum que de T.equestre.
Sin embargo, la aparición de tres nuevos casos de rabdomiolisis en el interior del continente europeo (Polonia), motivados por setas que fueron inequívocamente clasificadas como Tricholoma equestre, y la opinión de algunos micólogos que consideraban sinónimos los tres tricholomas (equestre, flavovirens y auratum) llevó a considerarlos a todos ellos como sospechosos, y diversos países, entre ellos el nuestro, prohibieron cautelarmente la comercialización y venta de cualquiera de los tres tipos de setas.
Algunos estudios experimentales llevados a cabo en Francia y en Polonia demostraron que la alimentación de ratones con estas setas les producía una aumento de la concentración en sangre de enzimas musculares (creatin fosfocinasa o CPK), siempre que la cantidad de setas que se les administrase fuese lo bastante elevada.
Pues bien, hace algo más de tres años, Petteri Nieminen, Markku Kirsi y Anne-Mari Mustonen, en los laboratorios de la Universidad de Joensuu, se propusieron establecer la dosis 'umbral' a partir de la cual las setas producían aumentos de CPK . Alimentando ratones con T.flavovirens observaron que la concentración del enzima se disparaba cuando se alcanzaba o superaba una ingesta de 9 gramos/kilo/día de la seta. Sin embargo, se observó que ocurría lo mismo si la seta utilizada en la dieta de los ratones era ¡Boletus edulis!
A la vista de los resultados de este estudio, los investigadores finlandeses pensaron que el efecto observado probablemente no era atribuible una especie de seta determinada, sino que representaba una respuesta inespecífica y requería una sensibilidad individual junto a la ingesta de una gran cantidad de setas para que se manifestase.
Para confirmar esta especificidad llevaron a cabo un segundo estudio, en el que 86 ratones fueron expuestos durante 5 días a la ingestión de 3, 6 ó 9 gramos/kilo/día de distintas especies de setas comestibles ( Cantharellus cibarius, Albatrellus ovinus, Leccinum versipelle, y varias Russula: R. xerampelina, R. Flava, R. vinosa y R. Decolorans ). La concentración de CPK en sangre se disparó en todas las especies estudiadas cuando se alcanzó la dosis de 9 gramos por kilo de peso y día. Estos resultados parecían reforzar la hipótesis de que el efecto tóxico observado no es específico de Tricholoma flavovirens, sino que probablemente representa una respuesta inespecífica y requiere una sensibilidad individual junto a la ingesta de una gran cantidad de setas para manifestarse. Iba también a favor de esta hipótesis la demostración de rabdomiolisis en pacientes que habían ingerido la especie asiática Russula subnigricans, comunicada en un trabajo publicado en el mismo año que el de Bedry y colaboradores (2001).
Llegados a este punto surge la cuestión siguiente: ¿Por qué solo se ha descrito la rabdomiolisis para el Tricholoma y la Russula ? ¿Podemos pensar que por puro azar, y que cualquier día sabremos de algún tragón/glotón que sufra lesiones de su musculatura estriada por haber abusado durante varios días de rebozuelos o de boletus?
Finalmente, si bien no despeja del todo los interrogantes que se nos plantean, el último estudio publicado por Petteri Nieminen a finales del año pasado viene por lo menos a avalar las medidas adoptadas en su día para los tricholomas del grupo equestre: la administración prologada (4 semanas) de dosis altas de T.flavovirens a ratones (12 gramos por kilo de peso y día) han producido una serie de trastornos que indican la existencia de toxicidad sobre el músculo, el hígado y el corazón.
Una última consideración: la dosis que dispara los enzimas (9g/k/d), para un ser humano de 60 kilos correspondería a poco más de medio quilo diario de setas. Si algo tenemos claro es que, como dice el médico norteamericano Denis Benjamín en su libro, incluso las mejores setas pueden ser perjudiciales para los "truly gluttonous eaters".
Saludos cordiales.
Josep Piqueras
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